A día de hoy, millones de personas en todo el mundo sufren enfermedades neurológicas como la lesión medular, la enfermedad de Parkinson, o los accidentes cerebrovasculares. Todas estas enfemedades impactan en las funciones sensorimotoras de los pacientes que las sufren, dejándoles incapacitados. Desde hace décadas, varios grupos de investigadores han desarrollado interfaces cerebro-ordenador (BCI, por sus siglas en inglés) que tienen como objetivo reemplazar, o incluso restaurar, esta capacidades perdidas. Existen varios tipos de BCIs, pero la idea es siempre traducir la “voluntad” del paciente en señales de control que le permitan interactuar con el mundo a través de algún dispositivo robótico.
Este taller se centra en el uso de registros intracorticales para monitorizar la actividad simultánea de cientos de neuronas en el cerebro, y su aplicación en BCIs para controlar un cursor de ordenador, un brazo robótico, o incluso los miembros paralizados del paciente. Además, veremos cómo estos mismos principios se pueden usar para proporcionar información sensorial al paciente, o incluso para favorecer su curación «guiando» la formación de nuevas conexiones entre neuronas. Para ello, discutiremos una serie de estudios en modelos animales y en pacientes, y realizaremos una pequeña simulación usando datos reales de cientos de neuronas registradas en macacos para controlar un cursor de ordenador.